THD Doppler
Con el método THD no se hace ninguna extirpación de tejidos y todas las maniobras quirúrgicas se efectúan por encima de la línea dentada, donde no hay terminaciones nerviosas sensitivas; por consiguiente, el dolor post-operatorio es muy leve.
Por lo general, se hospitaliza al paciente la misma mañana de la intervención y se le da de alta la misma tarde o a lo màximo al dìa siguiente despuès de la visita de control.
Gracias al elevado estandar cualitativo del aparellaje quirúrgico y de las dotaciones de soporte utilizadas para efectuar la operación, el método THD resulta sumamente seguro para el paciente.
El paciente vuelve a su hogar sin heridas abiertas ni necesidad de medicaciones, por lo cual, aparte alguna pequeña molestia en las primeras 24-48 horas, puede reanudar inmediatamente sus ocupaciones habituales.
Si el paciente acude a hospitales públicos o bien a centros médicos asociados al Servicio Sanitario Nacional, el método THD es totalmente gratuito, habiendo sido aprobado y reconocido por el Ministerio de Sanidad.
Dolor leve y fugaz. Alguna molestia, especialmente en las primeras 24-48 horas Los síntomas relacionados con la patología hemorroidaria que se tenían antes irán desapareciendo de forma progresiva cada vez más evidente.
Debido a la mínima invasividad del método y a la total ausencia de heridas abiertas, no hay ninguna interferencia con la actividad sexual.
Seguramente una dieta rica de fibras y de líquidos (dos litros al día, por lo menos) previene el estreñimiento y favorece evacuaciones con heces descompuestas, poco compactas, eliminando el trauma del bolo fecal en el canal anal.
Después de la intervención no se prescribe ninguna terapia específica, salvo alguna que ya se esté siguiendo y que debe retomarse o bien terapias que prescriba específicamente el especialista proctólogo.
Siendo el THD un método mínimamente invasivo, la anestesia puede ser local o general. Por lo general, la decide el paciente junto con el anestesista, después de una apropiada entrevista.
La duración media de esta intervención es de unos 30 minutos.
El método THD no sólo no determina alteraciones anatómicas en la zona tratada, sino que, volviendo a posicionar las almohadillas hemorroidales en su sede anatómica natural mediante el "lifting" del prolapso, resulta sumamente fisiológico.
Cuando se tengan síntomas relacionados con la enfermedad hemorroidaria se aconseja acudir al propio médico de cabecera. Será éste quien sugiera una visita del especialista proctólogo, el cual a su vez evaluará la oportunidad de recurrir a una intervención quirúrgica.
Debido a su carácter mínimamente invasivo, la intervención puede llevarse a cabo ambulatorialmente también. Sin embargo, la mayoría de los especialistas proctólogos prefieren la fórmula de cirugía de día, es decir la intervención efectuada en el quirófano con hospitalización y alta en el mismo día.
Actualmente no hay contraindicaciones. Antes bien, dada la mínima invasividad, en los casos de prolapso con sangramiento se aconseja esta intervención incluso en las personas de mucha edad y en condiciones precarias de salud.
Aunque el método THD es relativamente reciente, podemos afirmar que el índice de recidivas a los 5 años de la operación es sumamente bajo.
El método THD no extirpa las hemorroides ni tejidos cutáneos perianales, por lo cual no sólo se podrá volver a usar la bicicleta después de la operación, sino que esto tendrá lugar al cabo de muy poco tiempo.
La persona a la cual acudir para que indique el nombre de un especialista proctólogo de confianza es siempre el propio médico de cabecera.
El hecho de haber tenido ya una operación de hemorroides, con cualquier otra técnica quirúrgica, no contraindica la posibilidad de operarse con el método THD. Además, a ser preciso, el método THD puede volverse a aplicar a un paciente operado anteriormente con el mismo método, sin ninguna contraindicación.
Se podrá ir al baño ya al día siguiente, después de la intervención, sin contraindicaciones, por lo cual no será necesario retener el estímuilo a defecar.