
En los casos más leves los síntomas de las hemorroides pueden aliviarse simplemente cambiando el propio estilo de vida y adoptando algunos hábitos muy sencillos:
Una mayor aportación de fibras y de líquidos es útil para corregir la estipsis, ablandar las heces y, por consiguienre, disminuir el esfuerzo defecatorio.
La actividad física regular ayuda el intestino, estimulando su funcionamiento y previniendo, por tanto, el estreñimiento.
Comportamiento defecatorio: es importante no hacer esfuerzos excesivos ni pasar demasiado tiempo sentados en el W.C. (leyendo, etc.) Es preferible ir al baño lo más pronto posible, en cuanto se sienta la necesidad. Algunas personas suelen suprimir el estímulo, para ir al baño más tarde; este comportamiento puede dar lugar a la evacuación de heces más voluminosas y consistentes, más difíciles de expulsar.
Las hemorroides pueden causar una sensación de incompleto vaciado del intestino y de necesidad de volver a evacuar. Es preferible resistir a este estímulo.
A veces es suficiente seguir estas normas tan sencillas para mantener bajo control las hemorroides en su fase inicial.