Las hemorroides son normales estructuras anatómicas fibrovasculares situadas en la parte inferior del recto, donde empieza el canal anal. Presentes desde el nacimiento, están constituidas por una amplia red de arterias, vasos capilares y venas. Estos vasos sanguíneos están dotados de válvulas que, abriéndose y cerrándose, hacen dilatar y deshinchar las hemorroides, mientras que los ligamentos fibrosos las mantienen ancladas a la pared anal. En el plexo hemorroidario (es decir, el conjunto de "almohadillas" formadas por los vasos sanguíneos de las hemorroides) pueden distinguirse una parte interior y otra exterior, a saber:
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Hemorroides internas, es decir las almohadillas hemorroidarias situadas por encima de la llamada "línea dentada" (línea que limita el margen superior del canal anal anatómico, llamada también "línea del dolor", porque por debajo de ella se perciben los estímulos dolorosos). Por estar cubiertas por mucosa rectal sin terminaciones nerviosas, las hemorroides internas carecen de sensibilidad.
• Hemorroides externas, es decir las almohadillas hemorroidarias situadas por debajo de la "línea dentada". Las hemorroides externas están revestidas por anodermo, una capa de piel sumamente sensible, que cubre también la parte exterior del ano.
El flujo sanguíneo provoca un aumento de volumen de las hemorroides, las cuales cierran el ano asegurando de tal manera la continencia anal, especialmente respecto a líquidos y gases.